Calculadora de finiquito e indemnización

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Calculadora finiquito

Finiquito e indemnización no son lo mismo, y confundirlos es lo que hace que mucha gente firme un papel sin saber si le están pagando de menos. El finiquito se cobra siempre, salgas como salgas. La indemnización solo en algunos casos, y depende de por qué acaba el contrato.

Esta calculadora hace las dos cosas por separado, para cualquier motivo de salida, y aplica el doble tramo de 45 y 33 días si tu contrato es anterior a 2012. Sin registro y sin dejar el correo.

Calculadora de finiquito e indemnizaciónCalcula lo que te corresponde al salir de una empresa, por cualquier causa. Separa el finiquito de la indemnización, que son cosas distintas, y aplica el doble tramo de 45 y 33 días si tu contrato es anterior a 2012. Gratis y sin registro.

¿Por qué acaba el contrato?
Con pagas extra incluidas
Lo dice tu nómina
La del contrato más antiguo sin interrupción
El día que dejas de prestar servicios
Días naturales. El convenio puede dar más
Días de este año que ya has cogido
Los que falten sobre lo que exija el convenio
FiniquitoLo devengado y no cobrado. Se paga siempre, salgas como salgas

Total finiquito0 €
IndemnizaciónDepende de la causa de la salida

Total indemnización0 €
Total bruto a percibirAntes de IRPF y de la cotización que corresponda0 €

Es una estimación de importes brutos: no descuenta IRPF ni cotización, y tu convenio puede mejorar las cifras. Los datos se quedan en tu navegador y no se envían a ningún servidor.

Qué es el finiquito y qué entra en él

El finiquito es la liquidación de lo que ya has ganado y todavía no has cobrado. No es una compensación por irte: es dinero que ya era tuyo. Por eso se paga en todos los casos, incluso cuando te despiden por una falta grave.

Tiene tres partidas y, a veces, una resta:

Los días trabajados del mes en curso. Si te vas el 14 de marzo, cobras catorce días de marzo.

La parte proporcional de las pagas extra. Solo si no las tienes prorrateadas. Con doce pagas ya van dentro del sueldo mensual y no hay nada que liquidar; con catorce, se calcula lo devengado del semestre en curso.

Las vacaciones generadas y no disfrutadas. Se pagan en metálico precisamente porque el contrato se extingue y ya no vas a poder cogerlas. Lo desarrollamos en vacaciones retribuidas y no disfrutadas. Si has disfrutado más días de los generados, la resta va en tu contra.

El descuento por preaviso. Solo en la baja voluntaria: si avisas con menos días de los que exige tu convenio, la empresa puede descontar del finiquito los que falten. Los plazos habituales están en baja voluntaria.

Qué es la indemnización y cuándo se cobra

La indemnización es lo contrario: no es dinero devengado, es una compensación por perder el empleo sin haberlo decidido tú. De ahí que la baja voluntaria no la genere.

Esto es lo que corresponde en cada caso:

Despido improcedente: 33 días de salario por año trabajado, con un tope de 24 mensualidades. Es el que sale cuando la empresa no acredita la causa o reconoce la improcedencia.

Despido objetivo o colectivo: 20 días por año, con tope de 12 mensualidades. Son los del artículo 52 del Estatuto de los Trabajadores: causas económicas, técnicas, organizativas o de producción.

Fin de contrato temporal: 12 días por año, sin tope.

Baja voluntaria y despido disciplinario procedente: cero.

El salario que se usa para el cálculo es el diario con las pagas extra prorrateadas, es decir, el bruto anual dividido entre 365. No el sueldo del mes.

El doble tramo de 45 y 33 días, el cálculo que casi nadie hace

Hasta la reforma laboral de 2012, el despido improcedente se indemnizaba con 45 días por año. Desde el 12 de febrero de 2012 son 33. Pero la ley no borró lo generado antes: lo respetó.

La disposición transitoria undécima del Estatuto establece que, en contratos anteriores a esa fecha, la indemnización se calcula en dos tramos: el tiempo trabajado hasta el 11 de febrero de 2012 a 45 días por año, y el posterior a 33.

La diferencia no es menor. Alguien con veinte años en la empresa y un bruto de 30.000 € cobra varios miles de euros más de lo que le diría una calculadora que aplique 33 días a todo el periodo. Y la mayoría lo hacen, porque es el caso fácil.

El tope también cambia. En general son 720 días, pero si solo el tramo anterior a 2012 ya supera esa cifra, el límite pasa a ser ese importe, con un máximo de 42 mensualidades. La calculadora aplica las dos reglas y te avisa cuando entra en juego el tope.

Qué mirar antes de firmar el finiquito

Firmar el finiquito no siempre implica renunciar a reclamar, pero mal firmado puede complicarlo mucho. Cuatro comprobaciones:

Que las cantidades cuadren con lo que sale aquí, partida por partida. Si algo baila, pregunta antes de firmar de qué concepto viene.

Que no incluya una cláusula de saldo y finiquito por la que declaras no tener nada más que reclamar, si de verdad tienes algo pendiente. Es la parte que convierte un recibo en una renuncia.

Que puedas firmar como «no conforme». Escribirlo a mano junto a la firma te permite cobrar lo que sí está bien sin renunciar a reclamar el resto.

Que te den copia, además del certificado de empresa que necesitarás para el SEPE.

Y si vas a reclamar un despido, el plazo son 20 días hábiles desde la comunicación. Es de caducidad: pasado, ya no hay nada que hacer.

Por qué salen tantos errores en el finiquito

La mayoría no son mala fe: son cuentas mal llevadas durante meses. El finiquito solo saca a la luz lo que ya estaba mal.

Las vacaciones son el caso típico. Si nadie lleva el control de los días generados y disfrutados a lo largo del año, al final nadie sabe cuántos quedan y el cálculo se hace de memoria. Lo mismo con las horas extra pendientes de compensar, que si no están registradas simplemente desaparecen: por eso importa el registro horario y por eso conviene tener a mano las horas reales con la calculadora de horas trabajadas.

En equipos con turnos rotativos el problema se multiplica, porque los días de vacaciones y los descansos compensatorios se mezclan en el cuadrante. Con un software de control horario el saldo de cada persona está siempre actualizado, y el finiquito deja de ser una reconstrucción arqueológica.

Preguntas frecuentes sobre el finiquito

¿El finiquito y la indemnización son lo mismo?
No. El finiquito es lo que ya has ganado y no has cobrado —días trabajados, pagas extra y vacaciones—, y se paga siempre. La indemnización compensa la pérdida del empleo y solo se cobra en despidos y en fin de contrato temporal.

¿Cuánto me corresponde de finiquito si me voy voluntariamente?
Los días trabajados del mes, la parte proporcional de las pagas extra si no están prorrateadas y las vacaciones generadas y no disfrutadas. Indemnización, ninguna. Y si no cumples el preaviso del convenio, pueden descontarte esos días.

¿Cómo se calcula la indemnización por despido improcedente?
33 días de salario por año trabajado, con un tope de 24 mensualidades. Si el contrato es anterior al 12 de febrero de 2012, el tiempo previo a esa fecha se calcula a 45 días por año y el posterior a 33, según la disposición transitoria undécima del Estatuto de los Trabajadores.

¿Qué salario se usa para calcular la indemnización?
El salario diario con las pagas extra prorrateadas: el bruto anual dividido entre 365. Se incluyen los complementos de carácter salarial que vinieras percibiendo de forma habitual.

¿La indemnización tributa?
La indemnización por despido está exenta de IRPF hasta el límite legal cuando no supera la cuantía obligatoria que marca el Estatuto, con un máximo de 180.000 €. El finiquito, en cambio, tributa entero como rendimiento del trabajo.

¿Puedo reclamar si ya he firmado el finiquito?
Depende de lo que firmaras. Si el documento incluye una cláusula de saldo y finiquito, la reclamación se complica bastante. Firmar añadiendo «no conforme» a mano deja la puerta abierta a reclamar sin renunciar a cobrar lo que sí es correcto.

¿Cuánto tiempo tengo para reclamar un despido?
20 días hábiles desde la comunicación del despido. Es un plazo de caducidad, no de prescripción: no se interrumpe salvo por la papeleta de conciliación, y una vez agotado se pierde el derecho.

Carmen Ventura
AutoraCarmen Ventura

Carmen Ventura Monsó es cofundadora de Plain y dirige el área de ventas desde el primer día. Con una trayectoria centrada íntegramente en el mundo comercial, conoce de primera mano los problemas que tienen los equipos para gestionar turnos y horarios de trabajo

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